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lunes, 25 de enero de 2010

Un ciervo por Zamora

El domingo por la mañana un ciervo causó sensación en las calles de Zamora. El animal entró por el bosque de Valorio y tras saltar un muro de unos 7 metros quedó herido en la acera. Rápidamente llegaron los efectivos de la Policia Municipal y Nacional, Bomberos, Seprona y guardas de la Reserva Regional de Caza de la Sierra de La Culebra, tras lo cual le lanzaron un dardo tranquilizante para poder trasladarlo al Centro de Recuperación de Aves de Villaralbo donde esperan se recupere de sus heridas (en la cabeza y una pata) para así poder soltarlo de nuevo.

El ciervo era un macho joven de unos 3 años y aproximadamente 120 kilos de peso. No es la primera vez que animales salvajes deambulan desorientados por la capital zamorana ya que hace unos años un jabalí tuvo en jaque a media ciudad y se han visto otros en el Parque de Olivares, Los tres Árboles y Valorio.

viernes, 2 de octubre de 2009

Tiempo de berrea

Entre Septiembre y Octubre el bosque se llena de poderosas voces que resuenan como un enorme quejido procedente de los ciervos machos que compiten entre ellos para conquistar a cuantas mas hembras mejor, es la berrea.
Ha pasado un año y una nueva cornamenta ha ido creciendo poco a poco tras caerse (desmogue) la antigua, allá por Marzo; desde entonces el macho iniciará un proceso que comenzará a los pocos días de perder la vieja cornamenta.
Durante los cuatro o cinco meses siguientes, el ciervo deberá ir acumulando varios kilos de sales cálcicas y fosfóricas. Las cuernas crecen recubiertas de una piel muy vascularizada y sedosa denominada terciopelo o borra.
Entre Julio y Agosto, la cuerna alcanza su tamaño máximo y el alto nivel de testosterona en la sangre hace que el terciopelo se quede sin irrigación sanguínea y, por tanto, muera. Para ayudar su caída, el animal se frota contra los árboles en lo que se conoce como escoda. Liberada de su recubrimiento sedoso, el asta presenta un color blanco al principio, para luego amarronarse. Las cuernas no son su único carácter identificativo, pues suelen marcar sus territorios con glándulas oloríferas, que poseen en los lagrimales del ojo, y con orín, durante el celo.
El hecho de que una cuerna sea mayor o menor va a depender fundamentalmente de dos factores, la edad del animal y sobre todo la alimentación en la fase de crecimiento. Si ha sido un buen año de leguminosas la cuerna será buena y fuerte pero si el año ha sido mas de gramíneas, la cuerna será mas débil y pequeña.
Cuando las hembras entran en celo, los machos están en su máximo esplendor y exhiben su poderío y fuerza para conquistarlas; para lo cual berrean, cuanto mas fuerte y ronco mejor y los berridos dan paso al entrechocar de las cuernas que se golpean y enredan entre sí (a veces pueden quedarse enredados, aunque es muy raro).
Las peleas solamente suceden entre machos de similares características porque normalmente sólo se limitan a mostrar su fuerza al contrincante.
Tras varios días de luchas, los machos ganadores cubren a las hembras de sus harenes. Tras ocho meses de gestación, darán a luz, en el mes de mayo, a una sóla cría (el cervatillo) que mamará durante unos cuatro meses y permanecerá junto a su madre hasta el siguiente parto.

Fuente de ingresos

La berrea se ha convertido para muchos pueblos de la geografía española en una fuente de ingresos y turismo pues tanto cazadores (es necesaria una autorización especial y el pago mediante una subasta ganada) como amantes de la naturaleza acuden a los lugares de la berrea.
Tanto las casas rurales, restaurantes, gasolineras, hoteles o tiendas, como lo pagado por un trofeo de categoría, revierten en los pueblos que durante todo el año acogen a los ciervos; aunque siempre haya voces discordantes que protestan por que consideran que son mas los destrozos que ocasionan los ciervos que los beneficios.